Cultura científica en todo el país.

El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) presentará en el 2017 un programa que vincula cultura, educación y ciencia. Esta iniciativa tendrá como una de sus principales metas generar espacios de trabajo científico en todo el país.

El anuncio fue realizado en Sobreciencia por la directora nacional de Educación, Rosita Inés Ángelo; quien destacó muy especialmente la riqueza educativa que se genera a través de los clubes de ciencia.

“Podemos ver que los niños y jóvenes que participan de los clubes de ciencia en todo el territorio nacional se plantean preguntas muy interesantes y luego comienzan a buscar las soluciones más pertinentes a los problemas que se han ido conjugando como punto de su investigación. Es absolutamente novedosa la manera en que ellos se organizan para dar respuestas a esas preguntas. Ahí hay un germen y en ese sentido, la idea de tener un proyecto que vincula cultura, educación y ciencia muestra que muchas de las preguntas que como país vamos a resolver están teniendo su semilla en estos chicos. Podemos observar en ellos una manera muy libre de cómo resolver problemas y también cómo buscar nuevas maneras de pensar viejos problemas”, dijo Ángelo.

La directora nacional de Educación hizo referencia también a otras actividades educativas relacionadas con la ciencia y la tecnología como son las olimpíadas de física, química, matemáticas y astronomía, actividades que tienen una agenda de trabajo a lo largo de todo el año lectivo. Ángelo mencionó también los eventos que se llevan a cabo en conjunto con la Facultad de Ingeniería vinculados a la robótica y a los laboratorios digitales.

“El enorme desafío en este momento tiene que ver con avanzar para que espacios como la producción de programación o la investigación en ciencias se desplieguen mucho más dentro de las propuestas curriculares. Y el otro gran desafío es trabajar para poder mostrar cómo viven estos chicos estas instancias de integración, hay que lograr más espacios de popularización y difusión de lo que se está haciendo”, concluyó.

Texto: Alexandra Perrone

Foto: Web Radio Uruguay.

Entrevista: Gustavo Villa

2016: exitoso año para la educación en ciencia, tecnología e innovación.

En el último programa del ciclo 2016 de SobreCiencia recibimos a Gustavo Riestra, coordinador nacional de Cultura Científica del Ministerio de Educación y Cultura para hablar de todas las actividades de los clubes de ciencia a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.

También conversamos con Pedro Sales y Valentina Vila, dos integrantes de clubes de ciencia ganadores de la Trigésima Feria Nacional, que se realizó en octubre de este año en Piriápolis.

“El trabajo educativo que se realiza a través del desarrollo de proyectos es de una metodología didáctica que tiene un impacto importante en niños, jóvenes y docentes porque genera un gran involucramiento”, dijo Riestra hablando de la importancia de los Clubes de Ciencia.

Destacó muy especialmente el estímulo y la motivación de los docentes al trabajar con una metodología que abre puertas para abordar desde otras ópticas el conocimiento en ciencia, tecnología e innovación.

“Uno de los impactos más considerables que tiene el trabajo de los clubes de ciencia es que hay una apropiación del conocimiento por parte de los niños y los jóvenes; y ese interés que desarrollan tiene un impacto inmediato en su comunidad. Son muchos miles de clubes de ciencia que pasaron en estos treinta años y hay muchos científicos que descubrieron su vocación allí y actualmente vienen a trabajar con nosotros como evaluadores de clubes de ciencia”, explicó.

Un avión delivery para llegar a zonas aisladas y la preocupación por la obesidad

Pedro Sales es alumno del Colegio Seminario e integrante del club de ciencia “Aerodinámicos”, que fue premiado por el Rotary Club para representar a nuestro país en el Décimo Octavo Congreso Nacional Explora Conicit, que se realizó en Santiago de Chile en noviembre de este año.

El proyecto de Pedro se trató de la construcción de un dron-avión capaz de aterrizar y despegar de forma vertical, pero volar de forma horizontal para llevar medicamentos a zonas remotas o aisladas.

“En realidad esto se me ocurrió cuando estaba en el campo pensando que si me picaba una víbora o me pasaba algo y no tenía vehículo quedaba aislado porque una ambulancia no tenía forma de llegar. Entonces pensé en un avión que puede ir en línea recta sin importar el estado de los caminos, puede ir directamente al lugar dónde se encuentren las personas que necesiten ayuda, solamente programándolo con las coordenadas geográficas”, explicó.

Pedro agregó que este avión es autónomo ya que tiene instrumentos como GPS, acelerómetro, giroscopio, barómetro y otros. Ese equipamiento le permite guiarse por sí mismo y recorrer en forma horizontal grandes distancias.

“Hacía mucho tiempo que yo tenía ganas de armar un dron, pero no tenía mucho sentido para mí armarlo para cosas como sacar fotos y eso, porque ya existe. Yo quise hacer algo que pudiera ayudar, para algo útil. La idea de este avión es que se le programa el punto de destino y él vuela y llega, y además puede cubrir un radio de 20 kilómetros. Ahora el avión tiene seis motores y podría llevar hasta una carga útil de un kilo, lo que para medicamentos o material de primeros auxilios está más que bien”, detalló Pedro.

Subrayó que contó con el apoyo de dos docentes de física del Colegio Seminario, pero parte del desarrollo lo hizo por fuera, buscando y comprando los materiales en internet, principalmente elementos de robótica y aeromodelismo.

Otro proyecto que surgió de esta Trigésima Feria Nacional es el del club de ciencia “Las Anfóteras” del liceo N°1 Mario W. Long, de Young, Río Negro, con la investigación sobre “La obesidad en adultos y sus factores de riesgo en Young en 2016”.

Valentina Vila de los Santos contó a Sobreciencia que esta iniciativa fue presentada como una prueba semestral y que luego surgió la idea de presentar el proyecto en la Feria Departamental de Clubes de Ciencia de Rio Negro.

“Pudimos observar un aumento en la obesidad de niños y adolescentes, y como los niños y jóvenes toman el comportamiento de los adultos, elaboramos una encuesta y comenzamos a recabar datos en una muestra de 300 personas. Estos datos comprobaron nuestra hipótesis: que el sedentarismo en las personas causado por el uso de las tecnologías es un factor que favorece a la obesidad. Y como resultado encontramos que el 50% de los adultos que pertenecían a nuestra muestra de estudio padecían obesidad o sobrepeso. Fue muy impactante ver esa cifra”, contó Valentina.

Explicó que la encuesta era bastante amplia y solicitaba datos como la profesión de la persona, las horas semanales que la misma destinaba a realizar algún tipo de actividad física, el tipo de dieta que llevaba y el tiempo diario que le dedicaba al uso de tecnología.

“Lo que más nos sorprendió fue encontramos con gente que no se había puesto a pensar en esto, o no sabían lo que significaba ser sedentario, y además desconocían cuales eran los alimentos saludables. Esto nos llevó a tener que cambiar la encuesta”, agregó.

Este grupo de estudiantes de secundaria del Liceo de Young será uno de los tres clubes de ciencia que representará a Uruguay en la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería a realizarse en Los Ángeles, Estados Unidos, en mayo del 2017.

También viajarán con la bandera uruguaya el club de ciencia “Dexter” de la Escuela Técnica Anexo Agrario de Minas, Lavalleja, que realizó un análisis de la posible contaminación del arroyo San Francisco. Y “Ecoreel” de la Escuela Agraria de Rosario, Colonia, con el tema construcción de una carrete eléctrico para recoger una hebra de pastor eléctrico.

Un aprendizaje que no termina

Para Gustavo Riestra la verdadera satisfacción que se cosecha al trabajar con los clubes de ciencia es que los proyectos no terminan tras su presentación en la Feria Nacional sino que continúan y se convierten, muchas veces, en una solución que resuelve situaciones puntuales.

“Los clubes de ciencia son una vidriera para ver por dónde van los intereses de nuestros niños y jóvenes, y ahí nos damos cuenta que no son los intereses que nosotros los adultos pensamos que ellos tienen. La riqueza está en trabajar desde un enfoque multidisciplinario, desde un enfoque de trabajo en equipo, de un aprendizaje corporativo y desde el estímulo”, concluyó.

Texto: Alexandra Perrone

Foto: Web Radio Uruguay

Entrevista Gustavo Villa:

Los jóvenes y adolescentes uruguayos sufren diversos trastornos de sueño que podrían incidir en su desempeño académico y laboral

La cronobiología estudia los ritmos biológicos del organismo y su adaptación ante los cambios cíclicos del entorno.

Los conocimientos científicos a nivel mundial sobre esta área son relativamente nuevos; y los expertos en cronobiología buscan actualmente profundizar las influencias de la vida moderna sobre ese “reloj” interno que tenemos todos los seres vivos, y que se encarga de guiar y anticipar los cambios de muchas funciones que ocurren a los largo de los días.

En Sobreciencia recibimos nuevamente a las Dras. Ana Silva y Bettina Tassino; quienes a comienzo del 2015 nos habían introducido en el tema de los ritmos circadianos, los cronotipos, y el primer estudio realizado a un grupo específico de jóvenes uruguayos que viajaron a la Antártida.

Escuchar la entrevista

Primeras investigaciones cronobiológicas en Uruguay.

En aquel entonces la Dra. Ana Silva (Prof. Agregada del laboratorio de Neurociencias de la Facultad de Ciencias-UdelaR y coordinadora de bases neurales de la conducta del IIBCE) y la Dra. Bettina Tassino (Prof.adjunta de la Sección Etología de la Facultad de Ciencias); analizaban los primeros resultados del ciclo de sueño de los jóvenes universitarios que participaron de la “1ª Escuela de Verano de Introducción a la Investigación Antártica”, organizada por la Facultad de Ciencias y el Instituto Antártico Uruguayo y llevada a cabo en la Base Artigas del continente blanco en febrero del 2015.

AS: -“Nosotras arrancamos en forma muy puntual con la realización de la Primera Escuela de Investigación Antártica. El experimento era muy claro: los estudiantes iban a estar sometidos a más horas de luz; porque en Uruguay el verano tiene 14 horas de luz y 10 de oscuridad, y ellos se iban a trasladar a la Antártida, dónde hay 20 horas de luz y cuatro horas de oscuridad. Nuestra pregunta era ¿este cambio les modificaría los hábitos de sueño y la segregación hormonal?”.

BT: -“Hay que explicar primero que este es un juego entre dos hormonas. Está la melatonina que es la de la noche, la que empieza a segregarse cuando no hay luz, y otra es el cortizol, que es la hormona de la alerta, la que se empieza a segregar en la mañana. Y es ahí donde aparece el problema, ese “tironeo” que la vida moderna le hace a nuestro “reloj” biológico. Porque actualmente el periodo de luz al que estamos expuestos es más largo que el período de luz solar, debido a la luz artificial; y ahí se genera un desfazaje con lo que es nuestra adaptación evolutiva. Y a su vez, la luz artificial no es lo único que genera ese desfazaje, también hoy en día vivimos sometidos a cambios de temperatura por el uso de aire acondicionado y ala uso abusivo de tecnologías; que tienen una luminosidad en el espectro de luz visible que genera que nuestro organismo sienta que sigue estando de día. Entonces, todos esos cambios modifican la segregación de hormonas. En el caso de losl impulsos de luz “artificial”; los mismos atrasan el comienzo de la segregación de la hormona del sueño, la melatonina”.

AS: -“ Y es allí a dónde se está a puntado a ver en lo que tiene que ver con la cronobiología y a responderse preguntas como ¿hay cambios en los patrones de la secreción de melatonina cuando por diversos motivos la población humana necesita o toma horarios que no están enfazados con la puesta y salida del sol? En esa primera instancia de investigación los estudiantes hicieron un diario de sueño, respondieron cuestionarios de sus hábitos de sueño; y obtuvimos muestras de saliva antes, durante y después del viaje. Con los primeros resultados; encontramos algo que nos llamó mucho la atención: Pudimos ver una población extrema, con cronotipos muy tardíos, jóvenes muy “búhos” o sea, con ciclos de sueño que comienzan muy tarde en la noche. Y ahora, después de dos escuelas antárticas hemos confirmado que ellos están más expuestos a la luz en condiciones antárticas, hemos confirmado que hay una disminución de la duración del sueño en la Antártida porque están exigidos, no solo por el fotoperíodo, sino también por una agenda curricular muy exigida, y por condiciones de vida en base militar. Y lo que estamos ahora esperando son los resultados de las medidas de melatonina de muestras de saliva que sacamos de todos los estudiantes en dos situaciones; en la situación antártica y en el equinoccio uruguayo, en marzo, para poder ver si logramos encontrar ese cambio. Y a su vez, ver si ese cambio depende del cronotipo de la persona. O sea; ¿quiénes cambian más el pulso de la melatonina; los que son los más tardíos de todos o los que son más tempraneros? ¿Quién tiene el reloj biológico más forzado?”.

BT: -“ Lo que encontrábamos en esa comparación del antes, durante y después de la Antártida, es que los cronotipos de los estudiantes; los que son más tardíos y más tempraneros de alguna manera los hacen comportarse de manera diferente en la Antártida. O sea, nosotros detectamos una disminución en las horas de sueño de todos los estudiantes, pero si hilamos más fino, y separamos entre alondras y búhos; vemos que la disminución de sueño se produce en momentos diferentes del día. Aquellos estudiantes que tienen cronotipos más tempranos, en Uruguay se despiertan igual de temprano de lo que se despertaban en la Antártida. O sea, son personas que normalmente se despiertan temprano, independientemente del fotoperíodo. Pero en la Antártida las alondras se iban a dormir más tarde de la hora en que suelen irse a dormir en Uruguay. Entonces ahí esta el déficit de sueño de esos estudiantes. Entonces la pregunta es: ¿Por qué esos estudiantes no se dormían en la Antártida a la misma hora que en Uruguay? Nuestra hipótesis es que como a la hora que se suelen ir a dormir en Uruguay, en la Antártida aún es de día, entonces eso los fuerza a atrasar su inicio de sueño. Los búhos, por su parte, se acuestan a la misma hora acá y en la Antártida, o sea, muy tarde. Sin embargo, en la Antártida, por la agenda curricular, están forzados a levantarse más temprano, y ahí está su deuda de sueño”.

AS:-“Como consecuencia, y dejando un poco de lado lo estudiado en la Antártida; vayámonos a esa característica que entendemos realmente peculiar de los hábitos de sueño de los jóvenes uruguayos: nuestros jóvenes viven en deuda de sueño. Hay un jet lag social, no logran conciliar el sueño hasta muy tarde de noche, todos duermen menos durante la semana que en los fines de semana, y esa deuda la van arrastrando. Mientras la agenda curricular los hace levantarse temprano, la agenda social los hace acostarse tarde. Es un valor muy alto este desfazaje. Aun siendo esperable que los jóvenes biológicamente en la adolescencia sean más tardíos; no se tiene en cuenta a la biología cuando tienen que ir al liceo a las siete y media de la mañana. Y si la fuerza de la naturaleza no se contempla, de alguna forma aparece”.

Investigación cronobiológica en el liceo Nº10 de Montevideo.

Estos resultados obtenidos en las dos escuelas antárticas generaron una nueva línea de investigación para estas científicas. En esta oportunidad, durante este 2016, trabajaron directamente en un centro educativo público de Montevideo. Los principales objetivos son ampliar la muestra de adolescentes estudiados, identificar variables que puedan incidir en los hábitos de sueño y estudiar la relación de los cronotipos (alondras y búhos) con el desempeño educativo de los participantes.

BT: “Cabe aclarar que este proyecto responde a una tesis de maestría en neurociencias de PEDECIBA de Ignacio Esteban, que además de ser biólogo es docente. Y nos acercamos al liceo 10, de alguna manera por tener esa cercanía física con la Facultad de Ciencias y tuvimos una cálida e interesada recepción con la dirección y con todo el cuerpo docente”, cuenta la científica.

Es importante destacar que esta investigación se realizó con el aval y según las recomendaciones del Comité de Ética en Investigación de la Facultad de Psicología, y con el permiso del Consejo de Educación Secundaria. Además, los datos obtenidos serán rotulados con un código numérico, para resguardar la identidad de los participantes y sus datos serán tratados de manera confidencial, ya que solamente el grupo de investigadores responsables tienen acceso a la base de datos”.

AS: “Los estudiantes mayores de edad tuvieron que firmar un consentimiento y los menores llevarle el permiso a los padres. Es solamente así que nosotros podemos recabar estos datos. Los jóvenes llenaron cuestionarios y tomas de muestras de su peso, talla, y datos mas culturales, además de contar cuáles eran sus hábitos. Luego de eso celebramos porque tuvimos un acceso a más de 250 estudiantes, divididos entre dos turnos, 130 en cada uno.. Es el número de muestra de adolescentes más grande registrado en Uruguay para una investigación”.

BT: “Hoy lo que tenemos son los datos de la caracterización cronobiológica de esos jóvenes de liceo 10 de dos turnos. El de la mañana, que son los que entran a las 7:30 y el de la tarde que comienza a las 11:30 de la mañana. Los estudiantes son de cuarto, quinto y sexto año y tiene entre 15 y 19 años. Estos jóvenes están en su pico de nocturnidad”.

Las científicas explicaron a Sobreciencia que se le denomina cronotipo a las preferencias en la distribución circadiana de actividades, y que hay una medición por la que se le da un número al cronotipo.

AS: “Por ejemplo si el estudiante se acostó a las dos de la mañana y se despertó a las diez, ese alumno tendría un cronotipo de seis, que es la hora que marca el centro de su ciclo de sueño. En las investigaciones realizadas en otros países de Europa, se llegó a que los estudiantes europeos tiene un cronotipo cercano a 4. Pero aquí, en este estudio que venimos realizando en el Liceo 10, muestran que los estudiantes uruguayos tienen un cronotipo entre 5 y7”.

BT: -“Eso que ya nos había llamado la atención en los estudiantes universitarios, se confirma una vez en esta muestra tomada de estudiantes del Liceo 10. Y el valor que nos llama la atención también es las pocas de sueño que duermen estos estudiantes, están durmiendo seis horas por día. Es muy poco para la edad que tienen, ya que un adolescente tiene que domir entre 8 y 10 horas por día”.

AS: “Hay dos focos de atención en el mundo académico y preocupación. Primero que los jóvenes duermen muy poco, y lo otro es el cronotipo valor siete. Cuando hemos hablado de este proyecto en ambitos científicos internacionales, no nos creen. Es imprescindible aclarar que en este proyecto estamos utilizando los cuestionarios validados internacionalmente, incluso en sus traducciones”.

En estos días se están procesando los resultados educativos de esta experiencia de investigación que busca determinar si existe un relacionamiento de los trastorno de sueño de nuestros adolescentes y su rendimiento escolar.

Ampliando la mirada

Pero esta investigación no se quedó solamente con los jóvenes universitarios que fueron a la Antártida y los que estudian en el liceo 10 de Montevideo; porque estas científicas que buscan profundizar en la cronobiología de nuestros jóvenes, fueron invitadas a formar parte del “Estudio Longitudinal del Bienestar en Uruguay (ELBU). Este es un proyecto de investigación del Instituto de Economía cuyo objetivo general es el abordaje sistemático del estudio de la evolución del bienestar desde un enfoque multidimensional, a partir de un relevamiento longitudinal representativo de los niños que concurren al sistema de educación primaria público.

AS: “Este es un estudio multidisciplinario un proyecto coordinado por la Facultad de Medicina y por el Instituto de Economìa de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de la República. Tuvimos la posibilidad de acceder a una de las directoras; la economista Andrea Vigorito, que nos ofreció la oportunidad de incluir un custionario cronobiológico, que fue respondido en la encuesta que se realizó en 2015. Para nosotros esto de alguna manera es “el sueño del pibe”, ya que eran un grupo de jóvenes universitarios y de algunos grupos de un liceo. Formar parte ahora de este proyecto significa que tiene las garantías de un estudio muestral. Son 2500 muchachos que estaban cursando primero de escuela en 2004 y que respondieron los cuestionarios alrededor de los 18 años. Este estudio incluye zonas urbanas y rurales de Montevideo e interior.

BT: “Nosotros recién tuvimos acceso a una submuestra de los casos cronobiológicos que fueron reportados, cerca de 628 jóvenes de Montevideo. Estamos muy ansiosas por acceder al resto de los datos, que son esas encuestas que van a buscar a las personas, es un estudio de un esfuerzo muy grande. Y les podemos contar que en estos 628 jóvenes de 18 años también se confirma que son cronotipos tardíos, con un jet lag social de aproximadamente dos horas, y una duración de sueño por debajo de las siete horas”.-concluye.

Texto: Alexandra Perrone

Entrevista: Gustavo Villa

Zika, dengue y chikungunya; para especialistas no es conveniente bajar grados de alerta.

Según los expertos, “no es una buena noticia” que el pasado 18 de noviembre la Organización Mundial de la Salud ha declarado que el zika ya no constituye un motivo de emergencia mundial.

El dengue, el zika y la fiebre chikungunya son enfermedades provocadas por virus transmitidos por el mosquito Aedes aegypti y pese a que la comunidad científica mundial trabaja para investigar más sobre estas enfermedades y se han publicado una cifra importante de investigaciones, combatir el vector sigue siendo la medida más rápida y eficaz para defendernos.

En Sobreciencia nos visitan Adriana Delfraro, profesora adjunta de biología de Facultad de Ciencias e investigadora grado 4 de Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (Pedeciba) y el magister Álvaro Fajardo, investigador del laboratorio de virología molecular del centro de investigaciones nucleares de Facultad de Ciencias (Udelar).

La ciencia y la tecnología siempre corren detrás de los virus. “Un virus casi siempre gana: varía tan rápido, muta tan rápido y genera siempre una variante diferente, por eso en muchas ocasiones los virus se muestran resistentes a las vacunas, porque el virus va cambiando constantemente” dice Fajardo.

“Si nosotros miramos unos años hacia atrás, todos los virus que han ocasionado enfermedades serias, que han ocasionado importantes problemas sanitarios; todos esos virus tienen en común que su genoma es ARN y que tienen un vector o un reservorio en la naturaleza”, explica Delfraro.

Según los expertos, algo que no es una buena noticia es que el pasado 18 de noviembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que el Zika ya no constituye un motivo de emergencia mundial.

“En general a la comunidad científica que trabaja en el tema le llamó bastante la atención; a los referentes de investigación que estudian el virus, les preocupa mucho que lo hayan sacado de la lista de prioridades, porque aún desconocemos muchas cosas que todavía se están tratando de dilucidar y además tiene consecuencias sobre todo en los fondos que se destinan para continuar con las investigaciones sobre el virus”, dice Delfraro.

El virus Zika

El Zika tuvo su origen en África y si bien se consideraba ya en el año 1947 principalmente en Uganda, se puede decir que desde esa fecha al 2007 se habían registrado nada más que 20 casos sintomáticos en humanos. “Es en el año 2007 que aparece un brote importante en Indonesia —cuenta Fajardo— y luego en el 2013 en la Polinesia Francesa hasta llegar a Brasil, donde el virus se propagó más rápidamente. Aquí en Latinoamérica, el virus tiene una mayor adaptabilidad al humano e infecta con más eficacia”, aclara.

Este brote tan importante de zika ha generado muchas publicaciones científicas y ha habido muchos avances para conocer por qué se está diseminando tanto esta enfermedad.

Según Delfraro, “hay una hipótesis que podría explicarlo: las personas que previamente fueron infectadas con dengue es probable que sean más propensas a ser infectadas por el virus del Zika. El ingreso del virus a América fue por la Isla de Pascua, y como el brote más importante de casos fue en Brasil, hay algunos trabajos que especulan con que el motivo de la llegada del virus a Brasil se debe a que antes del mundial hubo una competencia de remo en la que participó una delegación de la Polinesia Francesa. Muchas veces los turistas se preocupan por lo que puedan contagiarse y no piensan en lo que puedan llevar”, reflexiona la experta.

“Hay muchas cosas que aún no se saben del virus Zika —explica Fajardo—. Por ejemplo no sabemos si hay secuelas para los niños cuyas madres se han infectado tardíamente en el embarazo. Aparentemente al nacer sus parámetros son normales, pero no sabemos si esos niños podrían tener problemas a largo plazo; porque ahora se ha visto que puede haber secuelas derivadas de infecciones antiguas”, aclara. Respecto a la asociación del virus con los casos de microcefalia, Fajardo señala que hasta el pasado mes de julio, diez países de América reportaron una vinculación entre la infección con Zika y la generación de casos de microcefalia.

“Esto es algo que llama la atención, nunca se había visto un virus que fuera transmitido por mosquitos y que generara una infección de la madre al hijo y que a su vez, el virus genere los cuadros que está generando de microcefalia y otras afecciones neurológicas”, dice Fajardo.

Ambos investigadores resaltan que lo fundamental es prevenir el contacto con los vectores: “En este momento estamos haciendo un curso de educación permanente, donde estamos tratando de colaborar principalmente con la concientización de erradicar el vector. El ciclo se llama ‘Dengue, mitos y verdades’ y les pedimos a los jóvenes que hagan capturas de mosquitos y les enseñamos a distinguirlos. Prevenir el contacto con los vectores es la primera línea de defensa”, concluyen.

Texto: Alexandra Perrone

Foto: Web Radio Uruguay

Entrevista: Gustavo Villa

 

Olimpíadas de robótica convocaron a 1200 niños vinculados al Plan Ceibal

 

Se desarrollaron este viernes en el Latu las Olimpíadas de Robótica, Programación y Videojuegos. Participaron 1200 niños pertenecientes los centros vinculados al Plan Ceibal, contó en Sobreciencia la jefa de laboratorio del plan, Magela Fuzatti.

Si bien una de las tres categorías era competitiva, se trató fundamentalmente de una instancia para compartir, destacó Fuzzati.

La categoría competitiva (First Lego League), contó, consistió en resolver un desafió en un escenario de simulación de un contexto real. En este caso el reto era implementar soluciones para un establecimiento real.

Las otras dos categorías eran de exposición y los temas que se abordaban eran escuelas sustentables y legumbres y semillas, repasó. “Había sistemas de riegos, propuestas de cómo generar alimentos sustentables”, entre otras propuestas, ejemplificó.
“Ya tenemos pensadas muchas cosas para el año que viene”, subrayó Fuzatti.

Texto: Web Radio Uruguay.

Foto y entrevista: Gustavo Villa

 

Investigación científica en Facultad de Odontología: de aquellos dentistas a los futuros estomatólogos.

 

Desde el año 2014 el doctor Ronell Bologna está a cargo del área de Patología Molecular de la Facultad de Odontología de la Universidad de la República (Udelar); un enfoque nuevo en nuestro país que marca la importancia de la investigación y la formación de recursos humanos especializados en patologías buco-maxilofaciales.

La patología molecular es una disciplina emergente en la patología, que se enfoca en el estudio y diagnóstico de la enfermedad a través de la examinación de moléculas en órganos, tejidos y fluidos. Es una materia de naturaleza multidisciplinaria enfocada principalmente a aspectos submicroscópicos de la enfermedad. Por lo tanto, un diagnóstico preciso solo es posible cuando se basa en los cambios morfológicos de los tejidos y en las pruebas moleculares.

Bologna dijo a Sobreciencia que si bien la odontología en general a nivel mundial está vista como más “técnica” y no tanto enfocada a la investigación, el odontólogo no solo es un dentista, sino un médico de toda la cavidad bucal.

“Aquí en nuestro país este es un campo virgen donde hay mucho por hacer. En estos momentos estamos trabajando para que la patología molecular se inserte dentro de la carrera de grado. Hay mucho desconocimiento todavía de este aspecto en el alumno de grado. El propósito es crear una materia específica para que las nuevas generaciones se acerquen a esta especialización desde su formación de grado como odontólogos”, dijo el investigador.

Bologna es uruguayo, formado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y volvió a nuestro país a través del llamado de la Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC) de la Universidad de la República del Uruguay para apoyar la investigación a partir del estímulo al retorno al país de científicos residentes en el extranjero.

Actualmente en el área de Patología Molecular de la Facultad de Odontología se trabaja en varios aspectos de la Patología Bucal. Las líneas principales de investigación que se vienen llevando adelante en conjunto con investigadores de Latinoamérica y de Japón son la patología molecular de los tumores odontogénicos, los biomarcadores moleculares en cáncer bucal y los mecanismos moleculares de la odontogénesis.

En Latinoamérica, señaló Bologna, un el odontólogo tiene acceso a muchos tipos de patologías que en otras partes del mundo tienen un diagnóstico precoz, entonces nunca llegan a manifestarse en forma extrema. “Si bien el hecho de que en Latinoamérica se encuentren más patologías o patologías más graves es un aspecto es negativo, a su vez, permite realizar estudios científicos más avanzados”, explicó.

Y detalló: “Por ejemplo, en muchos países de Centroamérica existen centros de diagnóstico que son centros de referencia donde llegan todos los casos registrados de patologías buco-maxilofaciales. Nosotros tenemos la suerte de trabajar en conjunto con investigadores de esos centros y pudimos conformar un banco de datos de casos latinoamericanos. Y podemos decir que nuestro equipo es uno de los primeros en estudios de amenoblastomas a nivel mundial. Aquí en Uruguay estamos creando recursos humanos en esa área”.

Texto: Alexandra Perrone.

Foto: Web Radio Uruguay.

Entrevista Gustavo Villa:

Clubes de ciencia: riqueza educativa, fiesta científica.

Podían verse las sonrisas de niños, niñas y adolescentes en todos los rincones del Argentino Hotel de Piriápolis que recibió durante tres días a 192 clubes de ciencia de 72 localidades de todo el país.

Profesores, maestros y estudiantes presentaron sus proyectos de investigación en la Trigésima Feria Nacional de Clubes de Ciencia.

Esta rica experiencia educativa, ejemplo de descentralización y aprendizaje, cumplió con el objetivo de arraigar conocimientos a través de una instancia integradora que despierta motivación y emoción en todos sus participantes.

Así lo sintetizó el director de Cultura Científica de la Dirección de Educación del Ministerio de Educación y Cultura, Gustavo Riestra, al compartir una anécdota en la que narró cómo un niño de siete años —integrante de un Club de Ciencia del interior del país— se le acercó para decirle que esta feria le había cumplido un sueño y que estar ahí “era como estar en Disney”.

El camino de todo el año

Un club de ciencia es un escenario de educación no formal en el que niños, jóvenes y adultos pueden potenciar sus ideas y su creatividad a través de una investigación.

En esta oportunidad los participantes se hicieron preguntas e investigaron sobre temas que involucran a su comunidad, que abordan problemáticas actuales y aportan ideas para mejorar las condiciones de la sociedad.

A comienzos del año lectivo los clubes se registran y pasan por diversas instancias hasta llegar a esta: la Feria Nacional de Clubes de Ciencia.

En esta oportunidad se les califica por el pensamiento científico, claridad, carpeta de campo, trabajo en equipo, habilidades y aplicabilidad.

Durante esta edición pudimos ver en los proyectos presentados temas como los tornados, la contaminación, la alimentación, la inclusión, el dengue y la protección del medio ambiente, entre otros.

Y si bien son todos ganadores, hay tres clubes de ciencia que se van el próximo año a Estados Unidos, a Los Ángeles, a representar a Uruguay en la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería, en mayo del 2017.

Ellos son: “Dexter”, de la Escuela Técnica Anexo Agrario de Minas, Lavalleja, que realizó un análisis sobre la posible contaminación del arroyo San Francisco; “Ecoreel”, de la Escuela Agraria de Rosario, Colonia, con el desarrollo y construcción de un carrete eléctrico para recoger una hebra de pastor eléctrico, y “Las anfóteras”, del liceo número1 Mario W. Long de Young, Rio Negro, con el tema “Obesidad en adultos y sus factores de riesgo en Young en 2016”.

Pero también harán las valijas los integrantes del club de ciencia “Aerodinámicos”, que premiados por el Rotary Club, representarán a nuestro país en el 18º Congreso Nacional Explora Conicit realizarse en Santiago de Chile del 23 al 25 de noviembre de este año.

Y el Club de Ciencia Silver Xerox del ITS Buceo de Montevideo, que va a participar de la muestra Mostratec, en Brasil.

Toda la felicidad y el entusiasmo que se vivió en esta Trigésima Feria de Clubes de Ciencia invitan a reflexionar, tal como lo expresó Gustavo Riestra al comienzo de la ceremonia de clausura: “Para todos los docentes que estamos trabajando fuertemente en estas propuestas didácticas de la educación formal y no formal: cuántos sueños somos capaces de cumplir a lo largo de estos años y debemos seguir cumpliendo en los años venideros”.

Texto y foto: Alexandra Perrone.

Huellas y dientes de dinosaurios: gigantes de 150 millones de años en Tacuarembó.

Yendo por la Ruta 26, en el kilómetro 262,500 y luego de pasar por el pueblo Cuchilla del Ombú en Tacuarembó, se puede ver el terreno donde fueron descubiertas huellas fosilizadas de dinosaurio. Es un sitio abierto al público que se encuentra señalizado y cercado.

Si bien el hallazgo se produjo en el año 2009 por un grupo de paleontólogos de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República aún hoy trabajan científicos en el terreno. Por sus características especiales, el suelo de la zona permite descubrir fósiles y huellas de estos gigantes prehistóricos que andaban por nuestras tierras hace 150 millones de años.

En SobreCiencia hablamos con Matías Soto, geólogo, maestro en geociencias y en ciencias biológicas que actualmente está culminando su doctorado basado en investigaciones con fósiles hallados en esa zona de nuestro país.

En Tacuarembó, hace 150 millones de años había un desierto con algunos ríos y ahí vivía una fauna muy diversa, muy rica, que cada vez que pensamos que la estamos descubriendo en su totalidad, empezamos a encontrar fósiles que nos cambian el esquema. Por ejemplo, tiburones de agua dulce, peces pulmonados, tortugas, cocodrilos, etc. En aquel entonces, esta zona en la que hoy está Tacuarembó era parte de un gran continente único llamado Gondwana; cuando los continentes estaban unidos, o sea, que se podía cruzar caminando a lo que hoy es África”, explicó Soto.

El científico señaló que la datación del terreno geológico se hace a través de fósiles, o de lo que se denominan “dataciones absolutas”, y resaltó que algunos fósiles encontrados en Tacuarembó también se hallaron en la Península Arábiga, como el caso del tiburón de agua dulce.

Ese fue el primer fósil con el que se pudo saber la edad que tenían las areniscas de Tacuarembó, ya que había sido hallado también en rocas de África, determinándose que eran del Jurásico y principio del Cretáceo” agrega.

Fósiles y huellas que cuentan la historia

Nuestro país es muy rico en fósiles: se han hallado dientes, huesos y hasta huellas que van contando la historia. Matías Soto explicó a SobreCiencia que en estos momentos se está profundizando la investigación y, en ese marco, fueron enviados fósiles a Suiza.

Estamos haciendo algunos estudios en Suiza, mandamos algunos dientes y algunas escamas a las que se les hacen análisis de isótopos estables, de oxígeno, carbono; nos van a ayudar a reconstruir el ambiente de aquella época. Hoy en día hay análisis tan avanzados que te permiten saber la temperatura que tenía el animal en ese momento, si estaba sano o tenía fiebre hace 150 mil millones de años, es impresionante”, reflexionó.

Las huellas que se pueden visitar al costado de la ruta 26 en Tacuarembó pertenecían a dinosaurios herbívoros, de cuello largo y cola larga, de hasta unos 15 metros.

Cuando encontramos las huellas comprobamos lo que era la fauna de esa época, estamos hablando de algo que puede tener hasta un metro de diámetro, pero influye un poco cuánta agua tenía esa arena cuando el animal pisó. Eran animales grandes, que no los tenemos representados ni con dientes ni con huesos; los únicos restos de dinosaurios que tenemos en Tacuarembó, representados con dientes, son carnívoros. Estas son huellas de herbívoros gigantes. Entonces, este hallazgo nos está diciendo que había dinosaurios de cuello largo, que no los teníamos registrados. Si había estos dinosaurios, tenía que haber vegetación para que ellos comieran, por lo tanto la noción del desierto se empieza a desfigurar. De todas formas, eso era algo que sospechábamos, porque estábamos encontrando fósiles de peces de tres metros de largo, y seguro que los mismos no vivían en charquitos entre las dunas”, cuenta Soto.

Según el científico, la conformación geológica de Uruguay no ha estado quieta, y asegura que el azar hace que la erosión terrestre descubra los restos de vida de hace 150 millones de años.

Esto es como un collage de distintos fragmentos de distinta edad, que se han movido independientemente y se han levantado unos más que otros. Por ejemplo, en Rivera se explota oro, justamente porque se ha levantado granito que tendría que estar allá abajo y hoy los tenemos arriba. Es estar en el lugar justo y en el momento indicado. En Tacuarembó lo tenemos todo expuesto, no es exclusivo de Tacuarembó, pero si es el mejor lugar para encontrarlo”, dijo Soto.

La ciencia es dinámica y las verdades de hoy pueden ser tiradas abajo mañana, advirtió el investigador. Todo el tiempo estamos descubriendo, nuevos peces, nuevos cocodrilos y más anfibios en los que estamos trabajando ahora”, concluyó.

Alexandra Perrone.

Foto: Web Radio Uruguay

Entrevista: Gustavo Villa

Uruguayos obtuvieron cinco medallas en las Olimpíadas Latinoamericanas de Astronomía.

Los estudiantes Simón Báez, de San Carlos; Naomi Baladán, de Casarino; Gastón Humedes, de Salto; Alejandro Pertusatti de Salto y Marceo Rodríguez, de Minas, retornaron de las Olimpíadas Latinoamericanas de Astronomía, en Córdoba, Argentina, con dos medallas de bronce y tres de plata.

La Olimpiada reúne anualmente a estudiantes de Educación Media de países de Latinoamérica que comparten su amor y saberes en el campo de la Astronomía. Se desarrollan pruebas individuales y grupales teóricas, grupales de cohetería, individuales de planetario, cielo a simple vista, ubicación de astros enfocados en un telescopio y calado de un telescopio.

Este año los docentes acompañantes fueron Félix González y Reina Pintos. Nuestros estudiantes tuvieron la oportunidad de conocer la Universidad de Córdoba —la primera de Argentina y una de las más antiguas de América Latina— el Observatorio Astronómico de Córdoba, la Estación Astrofísica de Bosque Alegre, la central nuclear de Embalse y trajeron una constelación de amigos de Latinoamérica con los que comparten saberes, valores y vivencias.

Seguramente en este universo, lugar de interacciones, las estrellas integrantes de esta constelación se encuentren en alguna mesa de negociación o simposio para mejorar nuestra convivencia y nivel de vida en este punto azul pálido que cohabitamos.

Nuestro país se ha mantenido constante en el envío de delegaciones mixtas en género, haciendo operativo el objetivo de inclusión de género y los resultados hacen visible una formación de calidad en cuanto a llegar todos y a niveles óptimos, sin una alta dispersión de resultados.

La mayoría de los ex-olímpicos están realizando carreras científico-tecnológicas de nivel terciario y se nuclean en una Asociación de Ex-Olímpicos que acompaña las instancias formativas y sociales de la Olimpiada Uruguaya y Latinoamérica de Astronomía.

Alexandra Perrone.

Escuchar entrevista de Gustavo Villa:

Robótica educativa: Una nueva forma de aprendizaje en las aulas

El Plan Ceibal es un proyecto educativo de inclusión social creado en el año 2007 con el fin de proporcionar un computador portátil a cada niño para generar y promover la elaboración de propuestas educativas acordes a las nuevas tecnologías.

La sigla Ceibal es un acrónimo que significa “Conectividad Educativa de Informática Básica para el Aprendizaje en Línea”.

Este programa se fue ampliando poco a poco hacia adolescentes de Secundaria, hacia una capacitación específica de maestros y docentes y a la creación de nuevos programas que acompañan los cambios vinculados a la tecnología y la innovación.

Si bien mencionar el Plan Ceibal trae la imagen de un niño o adolescente y su computadora, hoy en día podemos comenzar a visualizar la idea de un niño o adolescente y su robot.

Magela Fuzatti, jefa de Laboratorios Digitales del Plan Ceibal, dijo a Sobreciencia que la Robótica Educativa que se viene llevando adelante en diferentes liceos y escuelas del país va más allá de poner a disposición las herramientas tecnológicas para el armado de un robot.

“Ya hemos entregado más de 5.200 Kits de robótica en todo el país. Son dispositivos físicos externos a la computadora y controlados por esta. La entrega de estos materiales genera en los estudiantes un proceso profundo que abarca desde el diseño del robot, la programación del mismo y la resolución de problemas, dando lugar al aprendizaje basado en proyectos interdisciplinarios, integrando a las diversas áreas del conocimiento”, explicó Fuzatti.

La experta agregó que además de estos 5.200 kits de robótica hay 84 impresoras 3D y unos 295 Centros Labted en diferentes centros educativos de todo el territorio nacional.

“Los Labted son Laboratorios de Tecnologías Digitales que proponen la resignificación del Aula de Informática en Educación Media, transformándola en un espacio de trabajo que promueve el aprendizaje colaborativo y la integración de lo tecnológico y lo cognitivo, lo que estimula el pensamiento lógico y la creatividad. Esto permite que el estudiante adquiera destrezas necesarias para enfrentarse a un mundo cambiante, ya no desde la perspectiva de espectador, sino como protagonista de su propio desarrollo”, explicó.

Fuzatti contó a Sobreciencia que estos kits de robótica se entregan en las escuelas de tiempo completo, de tiempo extendido de práctica, en escuelas rurales con más de 10 alumnos, en todo ciclo básico de secundaria y en el ciclo técnico superior de UTU.

“Un aspecto que queremos destacar de la educación en robótica es el gran impacto positivo que descubrimos al aplicarla en instituciones de educación especial, por ejemplo la Escuela Roosevelt, con resultados increíbles”, dijo la integrante del equipo del Plan Ciebal.

“En general nosotros actualmente estamos desarrollando diferentes programas educativos que son: robótica educativa, programación y videojuegos; sensores fisicoquímicos, modelados impresoras 3D y audiovisual y stop motion”, detalló la experta.

Revolución robótica

Magela Fuzatti detalló en Sobreciencia algunos de los proyectos que se vienen desarrollando en varios liceos del país, poniendo como ejemplo el caso de los Labted que cuentan con impresoras 3D.

“En los grupos Labted se pueden ver los diferentes potenciales que tienen los chiquilines y ahí van definiendo que carrera les gusta más. Algunos trabajan en programación, otros en armado, otros en solución de problemas. En el caso de las impresoras 3D se aprende paso a paso, a través de un proceso que inicia con una idea y termina con un objeto impreso, real y tangible”, dijo.

“Por ejemplo, el liceo 71 de Montevideo tiene un proyecto que se basó en estudiar el arroyo Miguelete, e hicieron un estudio de materiales creando un dispositivo capaz de atrapar bacterias. Ahora están entre los grupos preseleccionados para ir a la Antártida. Y otro caso es el del liceo 26 de Montevideo; hicieron un dispositivo para adaptar el celular a telescopios y microscopios. En el ITS de Paysandú crearon un pulsador motomecánico para un sistema de ordeñe. Es muy interesante e impactante lo que se está generando”, dijo Fuzatti.

Estos proyectos que se vienen gestando en los salones de clase de nuestro país tienen su etapa de evaluación e intercambio en las Olimpíadas de Robótica, Programación y Videojuegos que organiza el Plan Ceibal. Este año es la tercera vez que se lleva a cabo y su etapa final presencial se desarrollará el 17 y 18 de noviembre en el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU).

Texto: Alexandra Perrone

Entrevista: Gustavo Villa

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