Juan Lacaze: el camino hacia el conocimiento

La ciudad de Juan Lacaze, en el departamento de Colonia, busca reconvertirse y generar nuevas oportunidades hacia el futuro tras el cierre de sus industrias más emblemáticas y la pérdida de puestos de trabajo.

Es con esa finalidad que el sistema educativo nacional realiza varias propuestas para capacitar en diferentes áreas a sus habitantes y convertir a Juan Lacaze en una “Ciudad del conocimiento”.

En este marco que se realizó el lanzamiento de la “Feria Tecnológica Interactiva”, un proyecto que se llevará a cabo en coordinación con el municipio de dicha ciudad y el Plan Ceibal.

Este evento fue el disparador de un plan para todo el año con niños, adolescentes y jóvenes para familiarizarlos con distintas herramientas tecnológicas como robótica, programación, modelado e impresoras 3D, drones, sensores fisicoquímicos y otras líneas que trabaja el Ceibal.

La corresponsal de Radio Uruguay en Colonia, Stephanie Menéndez, dijo a SobreCiencia que por esta feria tecnológica pasaron más de 500 personas y explicó que la aplicación de estos programas se realizará en red y en todos los centros educativos públicos y privados de la ciudad.

El presidente del Codicen, Wilson Netto, dijo que Juan Lacaze será la primera ciudad del país con el 100% de inclusión educativa.

Por su parte, como continuidad a este proyecto, el alcalde de Juan Lacaze, Darío Brugman, anunció la posible instalación de una Universidad Tecnológica.

Juan Lacaze y el “EcoReel”

Tras el viaje de los tres clubes de ciencia que participaron de la Feria Internacional Intel-ISEF, en Los Ángeles, Estados Unidos, en SobreCiencia charlamos nuevamente con Lucía Fuentes, que integró del Club “EcoReel” de la Escuela Agraria de Rosario, ganador del cuarto premio.

Lucía es oriunda de Juan Lacaze y cursa actualmente sus estudios terciarios en la Escuela de Lechería de Nueva Helvecia.

La estudiante recordó a SobreCiencia que el “EcoReel” es un proyecto que busca optimizar el trabajo y el tiempo de recolección de la hebra de pastor, que es aquella que no deja pasar el ganado de un potrero a otro.

Como lacacina, remarcó la importancia de aportar ideas para salir adelante, cada uno desde su lugar, por más pequeño que parezca.

“Nosotros nunca pensamos que íbamos a llegar a dónde llegamos. Decidimos crear este proyecto porque nos mandaban a hacer este trabajo;suelen mandar a las mujeres pensando que es un trabajo fácil, pero es un trabajo pesado. Este prototipo reduce el tiempo y el esfuerzo a la mitad. Ahora estamos trabajando con la ANII para poder patentarlo. Lo importante es saber que siempre se puede salir adelante, con lo más mínimo que uno puede aportar”, concluyó.

Texto: Alexandra Perrone.

Foto: Stephanie Menéndez

Entrevistas: Gustavo Villa

Clubes de ciencia: cosechando triunfos fuera de fronteras

“EcoReel”, “Dexter” y “Anfóteras”. Los tres Clubes de Ciencia que participaron en la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería Intel ISEF 2017, en Los Ángeles EEUU; continúan cosechando triunfos. 

 

Allí el Club “EcoReel” de la escuela Agraria de Rosario, ganó el 4° premio en la Categoría Electrónica y Mecánica; y el Club de Ciencia “Déxter” de la Escuela Agraria de Minas, ganó una postulación de la U.S. Environmental Protection Agency al premio Sustainability Awards.

Previo a la finalización de la Feria, SobreCiencia se comunicó con jóvenes de los tres grupos y con Gustavo Riestra, del área de Cultura Científica del Ministerio de Educación y Cultura (MEC).

El proyecto del club “EcoReel”, integrado por Lucía Fuentes, Sabrina Cornú y el docente Pedro Méndez, participó en la feria con un dispositivo que no está en el mercado, un carretel eléctrico que apunta a reducir el esfuerzo manual de las tareas de pastoreo. Lucía Fuentes, agregó que participar en la feria “es una experiencia inolvidable”, porque “hay mucho intercambio de culturas, de lenguas; les ensañamos cosas y ellos nos enseñan a nosotros”, comentó. Los integrantes del Club continuarán trabajando en el proyecto junto con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII).

Por su parte, Irene Caballero, del club Dexter, recordó en SobreCiencia desde Los Ángeles que el proyecto del grupo es sobre control ambiental del arroyo San Francisco. “Son muchas emociones juntas, desde viajar en avión hasta estar ahora acá”, dijo y contó que participar del evento “cambia la mente y aporta muchos conocimientos”. Dexter está integrado también por Tatiana Píriz, Nicolás Hernández y la docente Solange Curbelo.

Anfóteras, el club de Young, desarrolla una investigación sobre la relación entre el sedentarismo asociado a la tecnología y la obesidad, repasó la integrante del equipo Antonella Pascual. “Queremos llevar mucha información a nuestra comunidad para disminuir el aumento de peso y del sedentarismo”, contó. El grupo lo integran también Valentina Vila y la profesora Lorna Romero.

Gustavo Riestra contó que participan de la feria 78 países, más 1750 proyectos y más de 4500 estudiantes de entre 15 y 19 años.

Riestra destacó que los proyectos de los clubes uruguayos se originaron en problemas que los jóvenes percibieron en sus comunidades.

Escuchar entrevista:

Tres equipos viajan a la feria internacional de clubes de ciencias.

Tres equipos de los clubes de ciencias parten este jueves hacia a la feria internacional de clubes de ciencias Intel–ISEF, en Los Ángeles, Estados Unidos. Los equipos son los distinguidos en la feria nacional de clubes de ciencia del MEC y la ANEP del año pasado.

Los quipos que viajarán a la será el club EcoReel, de Rosario; el club Dexter, de Minas y el club Anfóteras del liceo de Young.

Irene caballero, integrante del club Dexter, contó que se refiere a la posible contaminación del arroyo San Francisco. “Llegamos a la conclusión de que está potencialmente contaminado”, dijo y adelantó que tras el viaje comenzarán a hacer campaña para mejorar los indicadores del arroyo.

Responsable de Cultura Científica de la Dirección de Educación y Cultura del MEC, Gustavo Riestra, destacó que los trabajo de los clubes se articulan con el Plan Ceibal en el monitoreo con sensores. El equipo investigador también recibió el apoyo de la Intendencia de Lavalleja, señaló.

Texto y foto: Radio Uruguay.

Entrevista: Gustavo Villa.

Cultura científica en todo el país.

El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) presentará en el 2017 un programa que vincula cultura, educación y ciencia. Esta iniciativa tendrá como una de sus principales metas generar espacios de trabajo científico en todo el país.

El anuncio fue realizado en Sobreciencia por la directora nacional de Educación, Rosita Inés Ángelo; quien destacó muy especialmente la riqueza educativa que se genera a través de los clubes de ciencia.

“Podemos ver que los niños y jóvenes que participan de los clubes de ciencia en todo el territorio nacional se plantean preguntas muy interesantes y luego comienzan a buscar las soluciones más pertinentes a los problemas que se han ido conjugando como punto de su investigación. Es absolutamente novedosa la manera en que ellos se organizan para dar respuestas a esas preguntas. Ahí hay un germen y en ese sentido, la idea de tener un proyecto que vincula cultura, educación y ciencia muestra que muchas de las preguntas que como país vamos a resolver están teniendo su semilla en estos chicos. Podemos observar en ellos una manera muy libre de cómo resolver problemas y también cómo buscar nuevas maneras de pensar viejos problemas”, dijo Ángelo.

La directora nacional de Educación hizo referencia también a otras actividades educativas relacionadas con la ciencia y la tecnología como son las olimpíadas de física, química, matemáticas y astronomía, actividades que tienen una agenda de trabajo a lo largo de todo el año lectivo. Ángelo mencionó también los eventos que se llevan a cabo en conjunto con la Facultad de Ingeniería vinculados a la robótica y a los laboratorios digitales.

“El enorme desafío en este momento tiene que ver con avanzar para que espacios como la producción de programación o la investigación en ciencias se desplieguen mucho más dentro de las propuestas curriculares. Y el otro gran desafío es trabajar para poder mostrar cómo viven estos chicos estas instancias de integración, hay que lograr más espacios de popularización y difusión de lo que se está haciendo”, concluyó.

Texto: Alexandra Perrone

Foto: Web Radio Uruguay.

Entrevista: Gustavo Villa

2016: exitoso año para la educación en ciencia, tecnología e innovación.

En el último programa del ciclo 2016 de SobreCiencia recibimos a Gustavo Riestra, coordinador nacional de Cultura Científica del Ministerio de Educación y Cultura para hablar de todas las actividades de los clubes de ciencia a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.

También conversamos con Pedro Sales y Valentina Vila, dos integrantes de clubes de ciencia ganadores de la Trigésima Feria Nacional, que se realizó en octubre de este año en Piriápolis.

“El trabajo educativo que se realiza a través del desarrollo de proyectos es de una metodología didáctica que tiene un impacto importante en niños, jóvenes y docentes porque genera un gran involucramiento”, dijo Riestra hablando de la importancia de los Clubes de Ciencia.

Destacó muy especialmente el estímulo y la motivación de los docentes al trabajar con una metodología que abre puertas para abordar desde otras ópticas el conocimiento en ciencia, tecnología e innovación.

“Uno de los impactos más considerables que tiene el trabajo de los clubes de ciencia es que hay una apropiación del conocimiento por parte de los niños y los jóvenes; y ese interés que desarrollan tiene un impacto inmediato en su comunidad. Son muchos miles de clubes de ciencia que pasaron en estos treinta años y hay muchos científicos que descubrieron su vocación allí y actualmente vienen a trabajar con nosotros como evaluadores de clubes de ciencia”, explicó.

Un avión delivery para llegar a zonas aisladas y la preocupación por la obesidad

Pedro Sales es alumno del Colegio Seminario e integrante del club de ciencia “Aerodinámicos”, que fue premiado por el Rotary Club para representar a nuestro país en el Décimo Octavo Congreso Nacional Explora Conicit, que se realizó en Santiago de Chile en noviembre de este año.

El proyecto de Pedro se trató de la construcción de un dron-avión capaz de aterrizar y despegar de forma vertical, pero volar de forma horizontal para llevar medicamentos a zonas remotas o aisladas.

“En realidad esto se me ocurrió cuando estaba en el campo pensando que si me picaba una víbora o me pasaba algo y no tenía vehículo quedaba aislado porque una ambulancia no tenía forma de llegar. Entonces pensé en un avión que puede ir en línea recta sin importar el estado de los caminos, puede ir directamente al lugar dónde se encuentren las personas que necesiten ayuda, solamente programándolo con las coordenadas geográficas”, explicó.

Pedro agregó que este avión es autónomo ya que tiene instrumentos como GPS, acelerómetro, giroscopio, barómetro y otros. Ese equipamiento le permite guiarse por sí mismo y recorrer en forma horizontal grandes distancias.

“Hacía mucho tiempo que yo tenía ganas de armar un dron, pero no tenía mucho sentido para mí armarlo para cosas como sacar fotos y eso, porque ya existe. Yo quise hacer algo que pudiera ayudar, para algo útil. La idea de este avión es que se le programa el punto de destino y él vuela y llega, y además puede cubrir un radio de 20 kilómetros. Ahora el avión tiene seis motores y podría llevar hasta una carga útil de un kilo, lo que para medicamentos o material de primeros auxilios está más que bien”, detalló Pedro.

Subrayó que contó con el apoyo de dos docentes de física del Colegio Seminario, pero parte del desarrollo lo hizo por fuera, buscando y comprando los materiales en internet, principalmente elementos de robótica y aeromodelismo.

Otro proyecto que surgió de esta Trigésima Feria Nacional es el del club de ciencia “Las Anfóteras” del liceo N°1 Mario W. Long, de Young, Río Negro, con la investigación sobre “La obesidad en adultos y sus factores de riesgo en Young en 2016”.

Valentina Vila de los Santos contó a Sobreciencia que esta iniciativa fue presentada como una prueba semestral y que luego surgió la idea de presentar el proyecto en la Feria Departamental de Clubes de Ciencia de Rio Negro.

“Pudimos observar un aumento en la obesidad de niños y adolescentes, y como los niños y jóvenes toman el comportamiento de los adultos, elaboramos una encuesta y comenzamos a recabar datos en una muestra de 300 personas. Estos datos comprobaron nuestra hipótesis: que el sedentarismo en las personas causado por el uso de las tecnologías es un factor que favorece a la obesidad. Y como resultado encontramos que el 50% de los adultos que pertenecían a nuestra muestra de estudio padecían obesidad o sobrepeso. Fue muy impactante ver esa cifra”, contó Valentina.

Explicó que la encuesta era bastante amplia y solicitaba datos como la profesión de la persona, las horas semanales que la misma destinaba a realizar algún tipo de actividad física, el tipo de dieta que llevaba y el tiempo diario que le dedicaba al uso de tecnología.

“Lo que más nos sorprendió fue encontramos con gente que no se había puesto a pensar en esto, o no sabían lo que significaba ser sedentario, y además desconocían cuales eran los alimentos saludables. Esto nos llevó a tener que cambiar la encuesta”, agregó.

Este grupo de estudiantes de secundaria del Liceo de Young será uno de los tres clubes de ciencia que representará a Uruguay en la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería a realizarse en Los Ángeles, Estados Unidos, en mayo del 2017.

También viajarán con la bandera uruguaya el club de ciencia “Dexter” de la Escuela Técnica Anexo Agrario de Minas, Lavalleja, que realizó un análisis de la posible contaminación del arroyo San Francisco. Y “Ecoreel” de la Escuela Agraria de Rosario, Colonia, con el tema construcción de una carrete eléctrico para recoger una hebra de pastor eléctrico.

Un aprendizaje que no termina

Para Gustavo Riestra la verdadera satisfacción que se cosecha al trabajar con los clubes de ciencia es que los proyectos no terminan tras su presentación en la Feria Nacional sino que continúan y se convierten, muchas veces, en una solución que resuelve situaciones puntuales.

“Los clubes de ciencia son una vidriera para ver por dónde van los intereses de nuestros niños y jóvenes, y ahí nos damos cuenta que no son los intereses que nosotros los adultos pensamos que ellos tienen. La riqueza está en trabajar desde un enfoque multidisciplinario, desde un enfoque de trabajo en equipo, de un aprendizaje corporativo y desde el estímulo”, concluyó.

Texto: Alexandra Perrone

Foto: Web Radio Uruguay

Entrevista Gustavo Villa:

Clubes de ciencia: riqueza educativa, fiesta científica.

Podían verse las sonrisas de niños, niñas y adolescentes en todos los rincones del Argentino Hotel de Piriápolis que recibió durante tres días a 192 clubes de ciencia de 72 localidades de todo el país.

Profesores, maestros y estudiantes presentaron sus proyectos de investigación en la Trigésima Feria Nacional de Clubes de Ciencia.

Esta rica experiencia educativa, ejemplo de descentralización y aprendizaje, cumplió con el objetivo de arraigar conocimientos a través de una instancia integradora que despierta motivación y emoción en todos sus participantes.

Así lo sintetizó el director de Cultura Científica de la Dirección de Educación del Ministerio de Educación y Cultura, Gustavo Riestra, al compartir una anécdota en la que narró cómo un niño de siete años —integrante de un Club de Ciencia del interior del país— se le acercó para decirle que esta feria le había cumplido un sueño y que estar ahí “era como estar en Disney”.

El camino de todo el año

Un club de ciencia es un escenario de educación no formal en el que niños, jóvenes y adultos pueden potenciar sus ideas y su creatividad a través de una investigación.

En esta oportunidad los participantes se hicieron preguntas e investigaron sobre temas que involucran a su comunidad, que abordan problemáticas actuales y aportan ideas para mejorar las condiciones de la sociedad.

A comienzos del año lectivo los clubes se registran y pasan por diversas instancias hasta llegar a esta: la Feria Nacional de Clubes de Ciencia.

En esta oportunidad se les califica por el pensamiento científico, claridad, carpeta de campo, trabajo en equipo, habilidades y aplicabilidad.

Durante esta edición pudimos ver en los proyectos presentados temas como los tornados, la contaminación, la alimentación, la inclusión, el dengue y la protección del medio ambiente, entre otros.

Y si bien son todos ganadores, hay tres clubes de ciencia que se van el próximo año a Estados Unidos, a Los Ángeles, a representar a Uruguay en la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería, en mayo del 2017.

Ellos son: “Dexter”, de la Escuela Técnica Anexo Agrario de Minas, Lavalleja, que realizó un análisis sobre la posible contaminación del arroyo San Francisco; “Ecoreel”, de la Escuela Agraria de Rosario, Colonia, con el desarrollo y construcción de un carrete eléctrico para recoger una hebra de pastor eléctrico, y “Las anfóteras”, del liceo número1 Mario W. Long de Young, Rio Negro, con el tema “Obesidad en adultos y sus factores de riesgo en Young en 2016”.

Pero también harán las valijas los integrantes del club de ciencia “Aerodinámicos”, que premiados por el Rotary Club, representarán a nuestro país en el 18º Congreso Nacional Explora Conicit realizarse en Santiago de Chile del 23 al 25 de noviembre de este año.

Y el Club de Ciencia Silver Xerox del ITS Buceo de Montevideo, que va a participar de la muestra Mostratec, en Brasil.

Toda la felicidad y el entusiasmo que se vivió en esta Trigésima Feria de Clubes de Ciencia invitan a reflexionar, tal como lo expresó Gustavo Riestra al comienzo de la ceremonia de clausura: “Para todos los docentes que estamos trabajando fuertemente en estas propuestas didácticas de la educación formal y no formal: cuántos sueños somos capaces de cumplir a lo largo de estos años y debemos seguir cumpliendo en los años venideros”.

Texto y foto: Alexandra Perrone.