“Buscando a Dory”, la memoria y sus disfunciones

La memoria no es una sola, tiene subsistemas, explicó en SobreCiencia la investigadora en neurociencias Adriana Migliaro. Dory, la pececita protagonista de la película “Buscando a Dory”, padece en la ficción una afectación de varios de esos subsistemas; caso que no se conoce en humanos, señaló.

Las personas que sufren algún tipo de patología tienen, en general, afectado alguno de esos tipos de memoria. Eso explica que se presenten problemas de la memoria de corto plazo, de largo plazo o disfunciones de otro tipo, repasó la investigadora.

La memoria, explicó Migliaro, se subdivide en “no declarativa” y “declarativa”. La primera es la que permite recordar mecanismos motrices y la segunda es la de los recuerdos.

Sobre la segunda se estructura la historia de Dory, la película de animación de la productora norteamericana Pixar.

Texto: Web Radio Uruguay

Foto: Pixar

Entrevista: Gustavo Villa

Investigan si la educación musical mejora el desempeño matemático.

Bruno Fleischer, del Departamento de Cognición Numérica de Facultad de Psicología de la Udelar, hizo referencia a la investigación sobre la variación en el desempeño matemático a través de talleres de música.

Fleischer explicó que se partió de una teoría científica que plantea que la capacidad de discriminar diferentes magnitudes como cantidad, espacio y tiempo se procesa en la misma área del cerebro. Asimismo, hay otra teoría matemática que sugiere que la capacidad de discriminar cantidades predice qué tan bueno se puede ser en la matemática formal.

Por lo tanto, pensamos que si logramos estimular la capacidad de discriminar tiempos y cantidades, se podría aumentar la capacidad en la matemática exacta”, explicó.

En este estudio se propuso comprobar como varía el desempeño matemático de un grupo de 19 niños de primer año de la Escuela Nº 61 de Montevideo.                                                               Fleischer contó que en el estudio, realizado entre la Facultad de Psicología y la Escuela Universitaria de Música, se pudo comprobar que existió una tendencia de mejora en las pruebas de matemáticas, tras la realización de los talleres musicales.

Texto y foto: Web Radio Uruguay.

Entrevista: Gustavo Villa.

Facultad de Psicología estudia comportamiento cerebral en trastornos mentales.

El Centro de Investigación Básica de Facultad de Psicología realiza estudios para comprender los mecanismos neuronales que subyacen a los trastornos psiquiátricos.

Victoria Gradín es ingeniera civil e integra del Instituto de Fundamentos y Métodos del Centro de Investigación Básica de la Facultad de Psicología. Conversó en SobreCiencia acerca del trabajo que viene desarrollando el equipo de académicos.

Las emociones tienen un sustento cerebral”, dijo. Agregó que los trastornos como el estrés y la depresión son las enfermedades mentales que más se conocen. “Cada vez más van a convertirse en un desafío prioritario para las sociedades”, puntualizó.

Explicó que estudiar el cerebro en seres humanos es muy desafiante ya que los métodos que deben utilizarse no pueden ser invasivos. Lo interesante –dijo- es ver qué se activa en las personas cuando hacen cosas.

El objetivo es entender cómo funciona el cerebro en los trastornos mentales, fundamentalmente en la depresión y observar cómo se comportan las personas con depresión y cómo actúan en determinadas situaciones. Para ello, el equipo cuenta con equipos que permiten realizar electroencefalografías.

Si bien hay una red tendida entre diversas ramas de la Universidad de la República para realizar un abordaje más integral, Gradín aclaró que “la red está en construcción”.

Para culminar, la doctora subrayó la importancia de que las personas con algún trastorno mental pidan ayuda y acudan a profesionales, ya que muchas veces, opinó, estos temas no son tratados como otros concernientes a la salud.

Texto y foto: web Radio Uruguay

Entrevista. Gustavo Villa.

“Estamos empezando a leer lo que piensa una persona”.

Carlos Belmonte, neurocientífico español, (experto en dolor) manifestó su preocupación por algunos avances que ponen en primer plano a la bioética.

El científico, destacado en el área la divulgación, visitó Uruguay en el marco de la Semana del Conocimiento del Cerebro, de la que participó brindando dos disertaciones.

“En ciencia, el progreso se hace cuando se descubren nuevas metodologías que nos permiten ver más lejos”, dijo en De Ocho a Diez y agregó: “los neurocientíficos ponemos los datos y la gente dice `eso sí o esto no´ (…) Estamos empezando a leer lo que piensa una persona”. (También) lo estamos colocando en una realidad que no sabe que es virtual. Asusta un poquito”, remató.

A su vez expresó que intentar explicarle a la sociedad que lo que hacen los científicos tiene una utilidad más o menos remota. “Si se explica con un poquito de imaginación, la gente puede llegar a entenderlo”, dijo.

Belmonte se manifestó conforme con la friolera que destina la Unión Europea (UE) en materia de salud. “La mitad del dinero de la Unión Europea (está) dedicado a la salud. El 50% va para el cuidado y las consecuencias laborales y económicas que tienen las enfermedades del sistema nervioso”, aseguró.

Uno de los proyectos que se aboca a apoyar la UE es el de trazar los circuitos cerebrales para ver cómo funciona el cerebro y reproducirlo con ordenadores. La tarea es “tratar de construir un ordenador antropomórfico que reproduzca la manera de funcionar el cerebro humano”, según Belmonte.

Otro de los debates de la bioética se está dando por estos días con un nuevo método que, según Belmonte, es efectivo pero peligroso: la estimulación cerebral. Según dijo, es un nuevo método que se utiliza en patologías específicas como trastornos compulsivos, Parkinson o depresiones graves, mediante estimulación cerebral, colocando electrodos en el cerebro. El problema, opinó, es que “no se sabe hasta cuándo se puede hacer.

Por otra parte, como especialista en dolor, lo definió de esta manera: “el dolor es una señal de aviso y hay que eliminarlo. Nos cortan un brazo, y encima que nos hemos quedado sin brazo, nos duele. La naturaleza no es sabia, es totalmente ciega e indiferente a nuestros padecimientos”, dijo.

Por último expresó en relación a los transgénicos: “soy un defensor de los transgénicos bien controlados porque creo que pueden resolver grandes problemas de la humanidad, pero creo que deben estar bien controlados”.

Texto y foto: Web Radio Uruguay.

Entrevista: Gustavo Villa.

Futuro: cirugía cerebral para implante de capacidades es concebible.

La “cirugía plástica” neuronal podría ser una de las capacidades humanas en 30 años, comentó en SobreCiencia el periodista científico Juan Scaliter. Ya se sabe que hay zonas del cerebro asociadas a determinadas habilidades, dijo, y es razonable pensar en la posibilidad de manipularlas para implantar capacidades.

No me extrañaría que en breve modifiquemos a personas” incorporándole, por ejemplo, el gen de las destrezas deportivas, agregó.

Empiezan entonces los problemas éticos, subrayó. Serían quienes tienen el poder económico los que podrían acceder a intervenciones de ese tipo, especuló. Hay que buscar las respuestas éticas para abordar ese escenario, advirtió.

En opinión Scaliter, además del estudio del cerebro y la genética, la astronomía, la física son las ciencias que van a marcar el futuro.

Las posibilidades de poblar y obtener riquezas de otros planetas o satélites plantearán el dilema de a quién corresponderán los derechos de explotación de los recursos.

Texto: Radio Uruguay

Foto: umet.edu.ar

Entrevista: Gustavo Villa.

“La nostalgia trae el recuerdo y lo guarda mejorado”

La nostalgia es un sentido triste de perdida cuya función es traer el recuerdo para guardarlo mejorado”, dijo en SobreCiencia el investigador del Instituo de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE), Ángel Caputi. La música tiene la capacidad de “pescar el recuerdo”, agregó.

Una de los efectos del recuerdo es traer el conciencia los episodios vividos, “el cuento” de lo que sucedió, apuntó Caputi. A esa función se la llama “memoria episódica”, informó.

Por otra parte, el proceso implica la acción de recuperar el contenido emocional, complementó. “Cuando uno revive el episodio (…) es capaz de cambiarle el sentido, aunque el episodio haya sido negativo”, amplió.

Es como abrir un documento en una computadora, modificarlo y luego guardarlo, comparó. Las investigaciones demuestran que los episodios que se recuerdan se almacenan modificados; “generalmente para mejor”, agregó.

Ese mecanismo es el que da lugar a la frase popular que afirma que “todo tiempo pasado fue mejor”, comentó Caputi. También explica la frase “lindo haberlo vivido para poderlo contar” de la canción “Chiquillada” de José Carbajal, acotó.

Texto y foto: Web Radio Uruguay.

Entrevista: Gustavo Villa.