Clubes de ciencia: riqueza educativa, fiesta científica.

Podían verse las sonrisas de niños, niñas y adolescentes en todos los rincones del Argentino Hotel de Piriápolis que recibió durante tres días a 192 clubes de ciencia de 72 localidades de todo el país.

Profesores, maestros y estudiantes presentaron sus proyectos de investigación en la Trigésima Feria Nacional de Clubes de Ciencia.

Esta rica experiencia educativa, ejemplo de descentralización y aprendizaje, cumplió con el objetivo de arraigar conocimientos a través de una instancia integradora que despierta motivación y emoción en todos sus participantes.

Así lo sintetizó el director de Cultura Científica de la Dirección de Educación del Ministerio de Educación y Cultura, Gustavo Riestra, al compartir una anécdota en la que narró cómo un niño de siete años —integrante de un Club de Ciencia del interior del país— se le acercó para decirle que esta feria le había cumplido un sueño y que estar ahí “era como estar en Disney”.

El camino de todo el año

Un club de ciencia es un escenario de educación no formal en el que niños, jóvenes y adultos pueden potenciar sus ideas y su creatividad a través de una investigación.

En esta oportunidad los participantes se hicieron preguntas e investigaron sobre temas que involucran a su comunidad, que abordan problemáticas actuales y aportan ideas para mejorar las condiciones de la sociedad.

A comienzos del año lectivo los clubes se registran y pasan por diversas instancias hasta llegar a esta: la Feria Nacional de Clubes de Ciencia.

En esta oportunidad se les califica por el pensamiento científico, claridad, carpeta de campo, trabajo en equipo, habilidades y aplicabilidad.

Durante esta edición pudimos ver en los proyectos presentados temas como los tornados, la contaminación, la alimentación, la inclusión, el dengue y la protección del medio ambiente, entre otros.

Y si bien son todos ganadores, hay tres clubes de ciencia que se van el próximo año a Estados Unidos, a Los Ángeles, a representar a Uruguay en la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería, en mayo del 2017.

Ellos son: “Dexter”, de la Escuela Técnica Anexo Agrario de Minas, Lavalleja, que realizó un análisis sobre la posible contaminación del arroyo San Francisco; “Ecoreel”, de la Escuela Agraria de Rosario, Colonia, con el desarrollo y construcción de un carrete eléctrico para recoger una hebra de pastor eléctrico, y “Las anfóteras”, del liceo número1 Mario W. Long de Young, Rio Negro, con el tema “Obesidad en adultos y sus factores de riesgo en Young en 2016”.

Pero también harán las valijas los integrantes del club de ciencia “Aerodinámicos”, que premiados por el Rotary Club, representarán a nuestro país en el 18º Congreso Nacional Explora Conicit realizarse en Santiago de Chile del 23 al 25 de noviembre de este año.

Y el Club de Ciencia Silver Xerox del ITS Buceo de Montevideo, que va a participar de la muestra Mostratec, en Brasil.

Toda la felicidad y el entusiasmo que se vivió en esta Trigésima Feria de Clubes de Ciencia invitan a reflexionar, tal como lo expresó Gustavo Riestra al comienzo de la ceremonia de clausura: “Para todos los docentes que estamos trabajando fuertemente en estas propuestas didácticas de la educación formal y no formal: cuántos sueños somos capaces de cumplir a lo largo de estos años y debemos seguir cumpliendo en los años venideros”.

Texto y foto: Alexandra Perrone.

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