Zika, dengue y chikungunya; para especialistas no es conveniente bajar grados de alerta.

Según los expertos, “no es una buena noticia” que el pasado 18 de noviembre la Organización Mundial de la Salud ha declarado que el zika ya no constituye un motivo de emergencia mundial.

El dengue, el zika y la fiebre chikungunya son enfermedades provocadas por virus transmitidos por el mosquito Aedes aegypti y pese a que la comunidad científica mundial trabaja para investigar más sobre estas enfermedades y se han publicado una cifra importante de investigaciones, combatir el vector sigue siendo la medida más rápida y eficaz para defendernos.

En Sobreciencia nos visitan Adriana Delfraro, profesora adjunta de biología de Facultad de Ciencias e investigadora grado 4 de Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (Pedeciba) y el magister Álvaro Fajardo, investigador del laboratorio de virología molecular del centro de investigaciones nucleares de Facultad de Ciencias (Udelar).

La ciencia y la tecnología siempre corren detrás de los virus. “Un virus casi siempre gana: varía tan rápido, muta tan rápido y genera siempre una variante diferente, por eso en muchas ocasiones los virus se muestran resistentes a las vacunas, porque el virus va cambiando constantemente” dice Fajardo.

“Si nosotros miramos unos años hacia atrás, todos los virus que han ocasionado enfermedades serias, que han ocasionado importantes problemas sanitarios; todos esos virus tienen en común que su genoma es ARN y que tienen un vector o un reservorio en la naturaleza”, explica Delfraro.

Según los expertos, algo que no es una buena noticia es que el pasado 18 de noviembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que el Zika ya no constituye un motivo de emergencia mundial.

“En general a la comunidad científica que trabaja en el tema le llamó bastante la atención; a los referentes de investigación que estudian el virus, les preocupa mucho que lo hayan sacado de la lista de prioridades, porque aún desconocemos muchas cosas que todavía se están tratando de dilucidar y además tiene consecuencias sobre todo en los fondos que se destinan para continuar con las investigaciones sobre el virus”, dice Delfraro.

El virus Zika

El Zika tuvo su origen en África y si bien se consideraba ya en el año 1947 principalmente en Uganda, se puede decir que desde esa fecha al 2007 se habían registrado nada más que 20 casos sintomáticos en humanos. “Es en el año 2007 que aparece un brote importante en Indonesia —cuenta Fajardo— y luego en el 2013 en la Polinesia Francesa hasta llegar a Brasil, donde el virus se propagó más rápidamente. Aquí en Latinoamérica, el virus tiene una mayor adaptabilidad al humano e infecta con más eficacia”, aclara.

Este brote tan importante de zika ha generado muchas publicaciones científicas y ha habido muchos avances para conocer por qué se está diseminando tanto esta enfermedad.

Según Delfraro, “hay una hipótesis que podría explicarlo: las personas que previamente fueron infectadas con dengue es probable que sean más propensas a ser infectadas por el virus del Zika. El ingreso del virus a América fue por la Isla de Pascua, y como el brote más importante de casos fue en Brasil, hay algunos trabajos que especulan con que el motivo de la llegada del virus a Brasil se debe a que antes del mundial hubo una competencia de remo en la que participó una delegación de la Polinesia Francesa. Muchas veces los turistas se preocupan por lo que puedan contagiarse y no piensan en lo que puedan llevar”, reflexiona la experta.

“Hay muchas cosas que aún no se saben del virus Zika —explica Fajardo—. Por ejemplo no sabemos si hay secuelas para los niños cuyas madres se han infectado tardíamente en el embarazo. Aparentemente al nacer sus parámetros son normales, pero no sabemos si esos niños podrían tener problemas a largo plazo; porque ahora se ha visto que puede haber secuelas derivadas de infecciones antiguas”, aclara. Respecto a la asociación del virus con los casos de microcefalia, Fajardo señala que hasta el pasado mes de julio, diez países de América reportaron una vinculación entre la infección con Zika y la generación de casos de microcefalia.

“Esto es algo que llama la atención, nunca se había visto un virus que fuera transmitido por mosquitos y que generara una infección de la madre al hijo y que a su vez, el virus genere los cuadros que está generando de microcefalia y otras afecciones neurológicas”, dice Fajardo.

Ambos investigadores resaltan que lo fundamental es prevenir el contacto con los vectores: “En este momento estamos haciendo un curso de educación permanente, donde estamos tratando de colaborar principalmente con la concientización de erradicar el vector. El ciclo se llama ‘Dengue, mitos y verdades’ y les pedimos a los jóvenes que hagan capturas de mosquitos y les enseñamos a distinguirlos. Prevenir el contacto con los vectores es la primera línea de defensa”, concluyen.

Texto: Alexandra Perrone

Foto: Web Radio Uruguay

Entrevista: Gustavo Villa

 

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